Talavante, genialidad en estado de madurez

Para romper plaza y para contextualizar se antoja relevante escribir que quien firma estas líneas nunca ha sido un “talavantista” convencido, convicto o confeso. Hoy, de todas todas, sí. No es que los periodistas tengamos que ser partidarios, o sí, pero prefiero a quienes escriben con pasión que a quienes lo hacen por interés. Y al que suscribe le apasiona el toreo, muchos toreros y muchas embestidas. Sin corsé, sin prejuicios, sin tópicos, sin demagogias. Más allá de los matices, me emociona igual un cárdeno Santa Coloma con el hocico por la arena que un burraco de Torrestrella.