El primer aviso

De infarto fue la noticia que el pasado jueves, 22 de junio, despertó a los aficionados: Las Ventas suspendía la temporada. Un bombazo. La falta de un informe municipal que avale la celebración de los espectáculos con seguridad, hecho que está dificultando sobremanera por parte del Ayuntamiento de Madrid la concesión de los permisos para cualquier evento  extrataurino, abocaba al cierre de la Monumental madrileña, según recogían los principales medios nacionales. Un mazazo que hasta provocó que más de uno mirase al calendario para ver si estábamos a 28 de diciembre.

Alicante, plaza de contrastes

La de Alicante es una plaza de contrastes. Juega su papel de plaza “mediterránea”, junto a Murcia y Almería, posiblemente las más festeras de esta línea. Antaño se sumaba Málaga, donde se concedía todo lo concedible y cada tarde de toros era un verdadero derroche de despojos. Ahora ya no. Málaga cambió su sino. Pero no tanto Alicante, por ejemplo. Aunque esos contrastes se viven de vez en cuando, sobre todo cuando das con algún aficionado (entendido) que sabe y siente lo que ve. Más aficionados (entendidos) de lo que parece tiene esta plaza, pero la marabunta festera elimina cualquier rescoldo de aficionado competente. Contrastes.