Corazón contra corazón

No se trató con justicia a Paco Ureña, que tras llevarse una fenomenal paliza de su primero salió de la enfermería bajo su responsabilidad para firmar una faena valentísima, muy firme, templada y redonda que remató con una estocada a matar o morir. ¿Y eso no vale ya las dos orejas?.