“Tú no eres un torero… eres un taurino”. Opinión de Juan L. Vela

Seguro que pronto han reconocido al autor de la frase que he elegido para titular esta
carta; efectivamente, don José Álvarez “Juncal”. Si la serie televisiva genialmente dirigida por
Jaime de Armillán a finales de los ochenta no hubiese tenido sólo siete capítulos y sus historias se
alargasen hasta nuestros días, yo mismo me volvería loco buscando el famoso Café Español
para oír al maestro Juncal hablar de la situación que rodea al mundo del toro en nuestros días,
mientras Búfalo le “diese bola a sus zapatos”.

Tributo a Víctor Barrio

Víctor Barrio fue siempre un torero comprometido con la Tauromaquia e involucrado en su defensa y promoción, sobre todo entre los más jóvenes. De sobra son conocidos sus actividades con niños, a los que enseñaba a torear y les acercaba el mundo de los toros. También estuvo al frente de muchas actividades solidarias, mostrando en todo momento su lado más humano.

Reflexiones de madrugada

Más allá de la herejía

Paco Villaverde

Hace muchos años, recuerdo que fue en la celebración del ciento cincuenta aniversario de la plaza de Bocairente, La Serreta creo que se llama la preciosa plaza que usurpa la mitad de su espacio a la montaña, se confeccionó un cartel en el que estaba incluido José Maria Manzanares, el padre, porque después de lo de Madrid de este año el hijo ha adquirido derecho propio a portar el nombre ya legendario. Aquel día Manzanares realizó una faena increíble, por bella, pero sobre todo porque no se esperaba que a un coso de tercera categoría, por muy cuco y con solera que sea, pudieran acudir las musas al sentimiento de un torero extraordinario, pero ciertamente irregular. Sinceramente, aquel día entendí, sobre todo una cosa, que el toreo, compuesto de una materia indefinida e intangible, puede suceder en cualquier sitio, que no hay que tener prejuicios para disfrutar y sobre todo que los contextos se llenan de coherencia por sí solos sin necesidad de pertenecer a nada y sin que tengan la necesidad de volver a suceder. Aquel día titule la crónica El Templo no hace a la iglesia.

Reflexiones de madrugada

¡Vivan los toros! La verdad es que el día de hoy lo quería dedicar a descansar, después de unas jornadas intensas de trabajo, de esas que te reconcilian contigo mismo y tu capacidad personal y profesional, de las que te hacen sentir el zarpazo de la responsabilidad por coherencia entre lo que sientes, piensas y…