A contraquerencia. Teruel is different

Rodeado de la multitudinaria algarabía de los turolenses y paseando por sus calles de reminiscencia mudéjar, me veo envuelto en la vorágine festiva de una ciudad que rinde culto al Rey Toro desde tiempos remotos, cuyas calles se engalanan y adecuan para recibir en sus fiestas mayores en honor al Santo Ángel las diferentes tauromaquias que rememoran la toma de la fortaleza musulmana por parte de unos caballeros aragoneses conducidos por un toro bravo.