Cultura. Claro que sí

Comienza el año y quiero recordar un concepto que no por sabido no precise volver a insistir sobre el particular. Que la fiesta de los toros es algo arraigado de manera fortísima, y yo creo que sin que nadie pueda arrancar esta pasión, en nuestra sociedad -y mucho más en nuestro subconsciente colectivo, por mucho que las nuevas formas de entender lo que llaman política pretendan desesperada y vergonzosamente lo contrario- es algo palmario. Notorio. Obvio. Evidente e indiscutible. A pesar de lo que en contrario opinen las huestes de Podemos, Compromís y similares.