Aunque, curiosamente, el patrón de Pamplona es San Saturnino y no San Fermín -que sí lo es de Navarra, honor que comparte con San Francisco Javier-, que las fiestas que en honor a este mártir del siglo III son el mayor reclamo de la ciudad de Pamplona es algo sabido, si bien de la conclusión de las investigaciones, realizadas por separado, que llevaron a cabo en 1970 varios historiadores navarros, un arqueólogo de Amiens y el historiador Roldán Jimeno Aranguren, se deduce con toda claridad que la historia de San Fermín no tiene base histórica alguna.