En el triste e inesperado adiós de Antonio Carrasco, mi amigo del alma

En el adiós inesperado de mi querido amigo Antonio Carrasco, amigo del alma, que hoy partió al Reino del Señor, no hay palabras para definir o expresar los sentimientos que me embargan al evocar su figura. Y no es táctica literaria recurrir al viejo adagio que se utiliza en estos casos: no hay verbo ni voz, no. Porque se bloquean y enmudecen las ideas que quieren y necesitan proclamar su entrañable  recuerdo como uno de los mejores dones que me ha regalado la vida.
Memoria de una existencia compartida en el terreno profesional y en la forma de ver las cosas priorizando el valor de lo humano; experiencias que claman por el verdadero sentido de la amistad, que entre nosotros y con nuestras respectivas familias tuvo y seguirá teniendo carácter de bendición.

Indulto de Galdós en Astorga

Astorga (León), 24 de agosto. Segunda de feria. Media entrada del aforo permitido.

Toros de El Pilar, el sexto indultado.

 

Uceda Leal, que sustituyó al anunciado Finito de Córdoba, ovación y oreja

Juan Leal, dos orejas y dos orejas con petición de rabo

Joaquin Galdós, oreja e indulto