Qué bien que despertaron

Qué alegría. Han despertado. Lo celebro como el que más. Quiero a los toros como a mi familia y les he dedicado atención cada uno de los días de toda mi vida. Como aficionado o como profesional del periodismo. Todos los días. Y desde mi más tierna infancia, desde la más tierna. De la mano de mis padres, los dos muy aficionados, que me llevaban a los toros. Soñando con el toreo. Pensando en él. Desde niño, joven, adulto, maduro etc. Siempre.